Cuando los primeros hombres cuentan sus hazañas sobre este globo de Tierra y cuando se calentaban bajo el Sol alegre del día y con el Fuego durante las noches heladas, estos mismos se preguntaban por el misterioso fenómeno de la luz que irradiaba tal Astro Hermoso. La pregunta necesitaba una respuesta, y es entonces cuando aparece el primer misterio al que le dieron nombre, aquel Sol era un Dios Bueno.

Evidentemente, para poder seguir adelante se necesita una aclaración a esta entrada y esta es, que los primeros hombres de las cavernas, no fueron los primeros habitantes del globo, pues es obvio que se trataba de los “sobrevivientes” de algún cataclismo, que les obligó a buscar refugio en las zonas de montaña y al abrigo de una seguridad en cuevas y hondonadas naturales. La memoria, recién recobrada de hechos pasados de algunos de estos hombres antiguos, guardaron en relatos y experiencias vividas la transmitieron a sus hijos, que a su vez interpretaron a su modo, pues el ser humano copia aquello que no ha experimentado antes, con el fin de poder comprenderlo más tarde.

Se puso en marcha las primeras letras y las primeras pinturas. El Sol y la Luna, junto con las estrellas formaron por aquellos tiempos el primer Panteón de Dioses a los que adorar. Por otro lado, las respuestas sobre la Vida y la Muerte presenciadas y experimentadas cada día, quedaban en el aire, convirtiéndose en los Misterios Mayores, pues no acababan de comprender del todo, estas maneras que tenia la Naturaleza de mostrarse con periodos de intervalos de Vida y Muerte. El más Allá desconocido era considerado lugar de los Espíritus, adonde iban a parar los que abandonaban la vida. El Misterioso lugar invisible donde moran los antepasados no es posible encontrarlo. ¿Dónde moran nuestros padres y hermanos? ¿Cómo explicar el misterio de lo inexplicable?

Pero algunos espíritus de estos primeros hombres, despertaron pronto al discernimiento inteligente y de ese modo parece ser que su imaginación dibujaron a ciertos espíritus que les ayudaban y les confortaban a través de algunos de sus secretos y comprendieron que la Vida es un proceso natural, donde pasado todo su esplendor, retorna al mismo lugar de donde procede.

Siempre se ha dado una como –escala de jerarquías – donde algunos de los antiguos dioses ayudaban a los demás hombres a alcanzar ciertas destrezas para superar el medio que tenían delantesuperando los enigmas de la creación. Sucede que la misma Inteligencia del Hombre es la misma para todos, pero parece ser que hay una cierta pereza en utilizarla y la mayoría de nosotros, nos es más cómodo, no ponernos a pensar enseguida y terminamos por aceptar y copiar lo que otros han dicho. En resumen, de estas naturalezas cómodas humanas, que somos la gran mayoría de nosotros, aceptamos que otros nos enseñen y nos conformen, porque necesitamos como niños, encontrar un modelo y una seguridad, para salir del caos en que nos encontramos.

De seres inteligentes que somos, nos convertimos en espectadores y seguidores de normas y conceptos ya establecidos por otros. No solemos poner en marcha todo nuestro potencial inteligente, porque en realidad no llegamos a conocernos a nosotros mismos. 

Aparte de la Inteligencia y la Fuerza propias del género humano, otro medio natural como el uso del fuego, ha sido uno de los mayores aliados para la civilización y la proliferación de la especie, sobre todo como una luz en medio de aquellas oscuras noches. Gracias al fuego, la vida se hizo más liviana en el medio hostil y las noches se convertían en otros días, donde se podían observar las Estrellas. Estas sociedades lejanas encontraban una Simbología en la luz de una hoguera, con la Luz del Sol. Es conveniente comenzar, entendiendo que el símbolo es “algo que guarda un texto o mensaje», que lleva a su vez, a explicarnos todo su contenido si de verdad nos interesa.  El interés es la antorcha que permite descifrar los Mitos y los Símbolos encontrados en nuestras leyendas e historias. El interesarnos como unos niños, nos van a servir para comenzar esta “búsqueda de contenidos”, que nos abran las ventanas del misterio para poder vislumbrar, con la ayuda de lo que denominamos Dios, que es un concepto adquirido, encontrar el origen lejano de la Primera Luz del camino hacia el Conocimiento.

En adelante nos adentraremos “nuevamente” en las historias, mitos y leyendas de nuestros antepasados y escrutaremos juntos las posibles respuestas “inteligentes” que encontremos en ellas.

Comenzamos la aventura.

¡Pásalo bien!

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