Camino hacia el campo
Camino

Para conocer el corazón del hombre, es conveniente y saludable comenzar por investigar sus obras sociales y culturales, como por ejemplo sus leyes y normas, sus obras de Arte, sus Ciencias con sus Políticas y Religiones en conflictos permanentes. Además necesitamos entender los motivos de sus guerras y disputas, que se ha convertido como una norma establecida desde los orígenes.

El hombre se nos aparece siempre guerrero y violento, pero anhela siempre la Paz y por eso mismo, como contraparte, siempre se está preparando para la Guerra. Es inaudito, pero la cultura de la humanidad nos ha dejado siempre un panorama bélico, y parece ser que este carisma va a seguir hasta en un próximo futuro. O sea, que se nos presenta un mundo dividido y confuso en donde priman el «egoísmo y el sálvese quien pueda» y donde se está hablando de Paz teniendo un revolver en el bolsillo. De esta manera, con el miedo por bandera y con la hipocresia reinante, no vamos a ninguna parte.

Vamos a intentar comprender algo de este «comportamiento animal de protección y seguridad» que tiene el mismo hombre, que lo emparenta con el simio y si tiene algún arreglo que lo lleve algún día, a encontrar una sólida herramienta que le permita en principio el poder encontrar alguna vez la Paz.

Todas las Políticas y todas las Religiones no han conseguido la Paz Mundial, pues al contrario, han sido siempre el combustible que alimenta las discordias. Se necesita otra herramienta para la Paz y esta se encuentra en todos los diálogos de las Escrituras Antiguas. Los Relatos y Leyendas bien entendidas nos llevan siempre a lo mismo, nos alientan a buscar la esencia de todas las esencias, aquella misma que campeaba en las entradas de los Templos y las Academias. Estamos hablando de aquel aforismo que invita a conocerse a uno mismo en todo su esplendor. «El hombre es la llave de todas las cosas»

«Hombre conócete a ti mismo»



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2 Thoughts to “Contenidos”

  1. Dhaizman

    En el Mahabharata lo que más se hace incapie, es lo denominado como Castas. Brahmanes, Guerreros, Comerciantes y Obreros. Todos forman al pueblo y si cada uno se aplicará a su naturaleza, habría paz. Pero parece ser que en la ignorancia de no conocer lo que uno es, estriba la disyuntiva y las reyertas. El orden que es necesario en todo se estropea cuando muchos de estos mismos se entrometen en cosas que no les incumben.

  2. Mj

    Evidentemente, las características de cada uno determinaban la función particular en el Imperio. Cada uno era parte integrante en el todo y colaboraban en la Obra. Se trata de la Pirámide natural de caracteres humanos. Un Rey, algunos príncipes, monjes, Guerreros, Comerciantes y el pueblo. El pueblo era más abundante.

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